Capítulo 7
A las cinco y media los periodistas convocados a la rueda de prensa esperan en una sala del hotel. El conferenciante no se presenta. Quince minutos más tarde, tras varias llamadas sin contestar, el personal del Holiday Inn va a la habitación 134. A las seis y cuarto la policía de Tulsa está ya en la habitación.
—¿Qué tenemos?.
— Buenas tardes Inspectora, hombre blanco, cuarenta años, aparentemente ha sufrido un infarto saliendo de la ducha. Tenía convocada aquí en el hotel una rueda de prensa para las cinco y media.
—¿Una rueda de prensa?
—Si inspectora, al parecer la víctima investigaba a una fundación o algo así y según los periodistas que hay ahí abajo los había convocado para revelarles alguna información importante.
La inspectora Collins se acerca al cadáver, el pobre tipo está tirado en el suelo, su cara mantiene aun un rictus de dolor, y las manos están crispadas. Va a ser una cosa rápida, un caso de infarto es puro protocolo, peor será hacer todo el papeleo luego en comisaría. En cualquier caso esto le ha fastidiado ya la tarde del viernes. Se agacha y sin tocarlo observa más de cerca. Algo llama su atención, hay unas marcas casi imperceptibles en las muñecas, se aprecia la piel enrojecida alrededor de toda la articulación, como de haber estado… atado.
Detective, ¿ha visto esto?
—¿Qué cosa?— responde, mientras se agacha junto a la inspectora.
— Aquí, estas marcas, en las muñecas, detective.
— ¡Ha estado atado!
— En efecto, y … miré, en los tobillos también las tiene, esto es algo más que un infarto. Hay que llamar a la científica — dice la inspectora Collins mientas se incorpora— y retenga a los periodistas de ahí abajo, quiero entrevistarlos. Localice si hay grabaciones de seguridad y si hay algún testigo que haya visto algo.
— ¿ Tenemos su documentación?
— Pues si, su billetera, y aparentemente está intacta sobre la cama, junto al traje.
— ¿Y ordenador, teléfono móvil?
— No hay ordenador inspectora, ni móvil.
— Mmm, que extraño.
La inspectora Collins suspira, no solo la tarde del viernes, esto le acaba de complicar el fin de semana. Justo este fin de semana que se iba de excursión con su marido y los niños. No es que Tulsa sea Disneylandia, hay crímenes, pero un fiambre así en un hotel con signos de haber sido atado no se ve todos los días. A saber que ha pasado.¿Uno de esos juegos sexuales que acaban mal?. ¿Como se he quedado frito? ¿Tenía una dolencia cardiaca? ¿Y su pareja en el supuesto juego, donde está? ¿Y sino ha sido eso, que ha sido? ¿Qué es eso de la fundación? El sonido de que el ascensor ha llegado a la planta baja la saca de sus pensamientos.
A la vista de las personas que aguardan en el salón donde iba a celebrarse la ruede de prensa, tampoco es que aquello fuese un acontecimiento. Son solo media docena de periodistas. Solo le suena uno de ellos, Frank del Tulsa Today, los demás deben ser becarios de alguna agencia.
— ¡Hola Frank!
— Inspectora Collins.
— ¿Qué es lo que teníais organizado aquí?
— Oh, oh, Clare, yo no tenía organizado nada, un tal Nick Sanders era quien nos había citado aquí.
— ¿Que era tan importante para que Frank Clarkson en persona acuda a una rueda de prensa donde apenas hay media docena de becarios de agencia?
— ¡Bloggers, son bloggers, bloggers por todas partes, en todos lados, son una plaga!, van a terminar dejándonos sin trabajo.
— Bueno bloggers, ve al grano.
— Bueno bloggers, ve al grano.
— Pues ese tan Sanders como te digo nos había citado para, según el email que nos ha enviado, “ revelarnos un terrible hecho relacionado con la F.D.C.K. (*) que iba a estremecer al país".
— ¿La F.D.C.K?
— La Fundación para el Desarrollo de las Capacidades y el Conocimiento, tiene su sede en Boston.
— No se que demonios es eso, parece una secta.
— Ni yo, Inspectora, hasta hace tres días cuando recibí el email de Clarkson.
— Pues ilústrame.
— Pues verás al principio me pareció que el tal Sanders era un lunático, un cospiranoico de esos que están de moda, pero cuando investigué un poco sobre la Fundación encontré …. ¡Un momento! ¿Qué hace usted aquí? ¿Y Sanders, dónde está?
— No puedo anticiparte nada, digamos que Sanders...no va a venir.
— ¡Ops! De repente me he quedado en blanco, ¿de qué hablábamos?
— Frank, no te hagas el tonto conmigo, nos conocemos hace años, si no quieres contármelo aquí me lo contarás en la comisaría.
— ¡Perfecto!, me encantará tomar un café, saludar a los viejos amigos y acogerme al secreto profesional.
— Joder Frank, ya tengo la tarde bastante complicada como para andarme con estas cosas. Busquemos un sitio tranquilo donde tomar un café en este hotel. Detective O´Neil— dijo alzando la voz— tome los datos al resto de asistentes y que se vayan. Ya los llamaremos si hace falta.
— Joder Frank, ya tengo la tarde bastante complicada como para andarme con estas cosas. Busquemos un sitio tranquilo donde tomar un café en este hotel. Detective O´Neil— dijo alzando la voz— tome los datos al resto de asistentes y que se vayan. Ya los llamaremos si hace falta.
(*) F.D.C.K. : Foundation for the Development of Capabilities and Knowledge
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